sábado, 23 de agosto de 2014

A través del viento



A través del viento


No es tiempo de engendrar vicisitudes,
sino de engañar memorias con palabras huecas,
y  también quizás, 
de vestir de rasos y fina seda
su aparente y falsa inocencia.

No es tiempo de arrodillarse ni santiguarse
(pues arrepentirse no está de moda)
ante tormentas muertas.
Tampoco de airear sueños estériles
ni otras mentiras veniales y transitorias.

No es tiempo de “uso y disfrute” de hogares táctiles
ni de suelos de mármol, ni de alcobas reales,
sino de moradas ambiguas
habitadas a ratos
por ambiguos farsantes.

Ahora... 
... es tiempo de estrenar cada mañana
un mundo nuevo
aunque arrastre imagen de sombra añeja.



Es la incertidumbre
la derrota de los necios,
de los consecuentes,
de los que dicen y se hacen decir:

“vivo a través del viento”.

Es la tiranía hecha silencio…
… la incertidumbre,
calma asida a  los llantos secos.

Es juego de juegos…
… la incertidumbre,
turbia apuesta a ganar perdiendo.

De aquí retorna toda mirada
a veces suplicante
a veces enojada,
retorna dispuesta a morir cegada
por el brillo audaz
de las mañanas blancas.

De aquí, tarde o temprano,
retorna toda mirada.

©Concha González.

sábado, 26 de julio de 2014

LA MÁSCARA




LA MÁSCARA

... el silencio
que  late
entre los ruegos castigados
por la febledad
de lo difuso

la mudez alevosa
que tiñe las tardes
de desvencijados encuentros

                      desvencijados encuentros
                                                        a solas

y
a solas...
... las horas que ocupan
su espacio
entre semblantes
que juegan al juego
de la comedia
de  la tragedia
según la alegoría
de la máscara
que el rostro exhiba
tras la derrota

a solas
las horas
ocupan su espacio...

©Concha González.

sábado, 14 de junio de 2014



PENSAMIENTO

... trasladar
la lucha de las palabras
a otro tiempo
sin batallas

convivir
con su silente inercia
ajena a mundos y miradas
con la rareza de su cautiva voz
con su dormido canto
y fermentar
entre suspiros acobardados
su inmensa propiedad
y doblar de fe
y de esperanza
su firme inexistencia
al otro lado de los lados

convivir
desentendiéndose
del extraño parentesco que te une
a su silencio

resistir
al asedio de su impronunciabilidad
hasta trasladar
la lucha de las palabras
a otro tiempo sin batallas...

©Concha González.

viernes, 6 de junio de 2014

POR LA VIDA




POR LA VIDA

... por la vida
por sus designios
por los inmaculados días
que la nombran
y por aquellos otros
embarrados de sueños
hasta cubrir los ojos
con la mentira
con la suciedad
con el tamo de los inquisidores dedos
que se disuelve
al instante
entre los sabios pretéritos...

camino y me sostengo

sobre esta pista enfundada de hielo y contingencias
me sostengo

por la vida...

©Concha González.


lunes, 26 de mayo de 2014






UN DÍA DE ESTOS


Un día de estos
saldré a las calles
para contar mentiras
y pisar los charcos
de la honestidad

porque ya cerré
la puerta cándida
que blindaba la inocencia
de viles intenciones

tan evidentes hoy en día
en su magnitud, en su poder…

Adquiriré
--como si de un coche se tratase—
la humillante costumbre de la excusa
como parte del botín de la batalla
y, mi grito de guerra sucumbirá
al estado de la voz manipulada.

Porque aún no sé
lo que pretende
esa otra raza pseudo humana
que habla sin decir
y hace mientras calla.

Un día de estos
saldré a las calles
para contar mentiras
y respirar el humo
que de los ajenos pasos
emana

porque  perder
es palabra impronunciable
que no quiero pronunciar
que no debo pronunciar
que no pronuncio.

Palabra, que barrunto, sueña con mi nombre
etiquetado a la esperanza, a la vida
a los sueños, a las horas descontadas.

Saldré a la calle.
Supongo
que lo haré
un día de estos…

 ©Concha González.


domingo, 18 de mayo de 2014

POESÍA


“Los poemas son como los paisajes. Están ahí y no tiene sentido preguntarse por su propietario…”

Francisco García Marquina.


POESÍA


Voz silente, inasible, impalpable,
que une palabras…

palabras de ensueños, de delirio,
de miedo,
palabras de deseo

de todas las formas que estime adquirir
su espíritu eterno.

Hierro candente
que marca  los  pechos desnudos
con su ingravidez
y allí donde escuece
su peso es aún más liviano,
y  la sangre de su cicatriz
pura y libre,
libre y cálida...
                     libre.


De repente
existes.
Desconozco si vas
o vuelves,
si siempre has estado, si renaces
o simplemente
si reapareces.

De repente eres.

De repente estás.
Anuncias tu llegada
a golpe de preguntas
y, a golpe de respuestas
te muestras.

A veces se te piensa
_como costumbre transitoria_
evaporando  tus rugidos
tras los labios silenciosos
que te nombran.

Te rememoras.
Y te huyen los fantasmas
que surten de batallas
tu intangible tacto.
Huyen. Te escapan
hacia ese olvido polisémico
que frecuentemente adoptan
tus retales de miradas.

Solo tú explicas
porque solamente tú
conoces.
Solo tú auguras, evocas,
ensalzas, castigas
o ruegas.
Solo tú.

Solo tú luces
el reflejo fiel
de los ojos ebrios,
de la boca en verso,
de los negros duelos.
Porque sudas tinta
indeleble,
porque tiñes de esperanza
las mentiras verdaderas.
Porque tus noches escudriñan
_desde la quietud del viento_
quién realmente fue, es
y será,
la guía que te guía
tierra adentro.

Porque tu voz inasible, silente,
impalpable

que une palabras,
palabras de ensueños,
de todas las formas
que estime adquirir
tu espíritu eterno…

es
la voz

la única voz
que replican los ecos.

©Concha González.



sábado, 10 de mayo de 2014




(... mientras tanto)

Ya no sonríes.
Si acaso,
tu boca esboza
una mueca errática, despistada...
al mirar al frente de la marcha.
El tren vespertino
lanzaba a los aires,
mil veces su ritual llamada
y tú, mil veces
la ignorabas.
Así es el tiempo...
jamás da su brazo a torcer.
Y tú, mientras tanto,
ya no sonríes.

©Concha González.
Imagen cedida por Daly garcía.